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Manifestantes y expertos creen que un retorno al poder absoluto de los militares es cada vez ms factible

Sudaneses protestan contra el golpe de Estado en Jartum.
Sudaneses protestan contra el golpe de Estado en Jartum.AFP

Los sudaneses continan manifestndose este martes contra el golpe de Estado que derroc al gobierno de transicin, a pesar de la represin militar que dej cuatro muertos y decenas de heridos la vspera, mientras crece la condena internacional.

«No hay vuelta atrs posible», gritaban los manifestantes desafiando a los militares liderados por el general Abdel Fattah al Burhan, que disolvi las autoridades de transicin, detuvo a la mayora de sus lderes civiles gobernantes y declar el estado de emergencia. Al Burhan har una declaracin este martes en lo que ser su primera aparicin pblica desde los hechos de ayer.

Para la troika de pases (Estados Unidos, Gran Bretaa y Noruega) que estuvieron involucrados anteriormente en mediaciones en conflictos sudaneses, «las acciones de los militares traicionan la revolucin y la transicin» iniciada hace ms de dos aos.

Estados Unidos reclam la «restauracin inmediata» del gobierno civil que deba conducir este pas del este de frica, uno de los ms pobres del mundo, a sus primeras elecciones libres tras tres dcadas de dictadura de Omar al Bashir.

El Consejo de Seguridad de la ONU se rene esta tarde para abordar la cuestin, mientras manifestantes y expertos consideran que un retorno al poder absoluto de los militares es cada vez ms factible.

El primer ministro Abdala Hamdok, su esposa y el resto de ministros y miembros del Consejo Soberano (la autoridad de la transicin) arrestados ayer siguen en paradero desconocido.

Desobediencia y barricadas

Solo Mosc se desmarc de las crticas y atribuy el golpe a «una poltica equivocada» y a «la injerencia extranjera» en este pas, donde rusos, turcos, estadounidenses y sauditas se disputan la influencia atrados por sus estratgicos puertos en el mar Rojo.

De su lado, activistas prodemocracia declararon una «huelga general» y la «desobediencia civil» contra el golpe del general Burhan, que prometi formar un gobierno «competente» pronto y seguir con la transicin hacia las elecciones libres.

Bajo un mar de banderas nacionales, miles de sudaneses tomaron las calles de Jartum, a las que salieron el lunes por la maana preguntndose qu estaba ocurriendo al no haber internet ni servicio telefnico.

Para los manifestantes, se trata de «salvar» la «revolucin» que tumb a Bashir en 2019, tras una represin que mat a 200 personas. El lunes, al menos cuatro manifestantes murieron por las balas «disparadas por las fuerzas armadas» y ms 80 fueron heridos, indic un sindicato de mdicos prodemocracia.

«El pueblo eligi un Estado civil» y «no un poder militar», declararon durante la vspera algunos manifestantes en Jartum, donde barricadas con neumticos incendiados y piedras cortaban las calles cerca del cuartel general del ejrcito.

«La opcin de la dictadura»

Este proceso, motivo de orgullo para muchos sudaneses ante el desenlace decepcionante de otras revueltas prodemocracia en el mundo rabe, se tambaleaba desde hace tiempo.

En abril de 2019, militares y civiles acordaron expulsar a Bashir del poder y formar el Consejo Soberano, compuesto equitativamente de miembros de ambos bandos para organizar las primeras elecciones libres a finales de 2023.

El golpe frena la transicin y expone con toda claridad la creciente fractura entre quienes pedan un gobierno exclusivamente civil y quienes reclamaban un ejecutivo de generales que sacaran a Sudn del marasmo poltico y econmico.

Segn Jonas Horner, investigador en el International Crisis Group, «este es un momento existencial para ambos bandos», civil y militar. «Este tipo de intervencin […] reintroduce la dictadura como opcin», dijo.

Temindose lo peor, la oficina del primer ministro Hamdok advirti a las autoridades militares que sobre ellas recaa «toda la responsabilidad de su vida» o su muerte, en un pas donde ya hubo una intentona golpista hace un mes.

Michelle Bachelet, Alta Comisionada de la ONU para los derechos humanos, afirm que tema que se produjera un «desastre» si «Sudn retrocede […] tras dcadas de dictadura» y el secretario general de Naciones Unidas, Antonio Guterres, exigi respeto a la «carta constitucional».

Ese texto, firmado por todos los responsables anti-Bashir en 2019, prev elecciones a finales de 2023 y una transicin civil, con la que el general Burhan afirm seguir comprometido en cuanto se nombre un nuevo gobierno y un nuevo Consejo Soberano.

Ante las crticas, el general Burhan dijo que las nuevas autoridades respetaran los acuerdos internacionales firmados por Sudn, uno de los cuatro pases rabes que normaliz recientemente relaciones con Israel.

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