El fenmeno ya exista, aunque era semi subterrneo y patrimonio de pocos. De repente -s, porque fue de repente, nadie imaginaba que sucedera- lleg una guerra, y la extraa alianza contra natura entre una dictadura militar y la escena musical emergente de un pas en ebullicin llev a un xito explosivo: el rock argentino.

Fue en 1982, hace 40 aos, las cuatro dcadas que pasaron ya desde la Guerra de las Malvinas. Esa «alianza» no fue buscada ni explcita, porque la inmenssima mayora de los msicos estaba en contra de los «milicos», como se conoce a los militares en Argentina. Pero se dio en los hechos, porque el fervor nacionalista que invadi al pas con la toma de las islas el 2 de abril afect a todos los rdenes de la vida. Tambin a la msica.

«Existe un gran equvoco que es que la Guerra de Malvinas fue la gran causante de una serie de fenmenos de la cultura popular», matiza a EL MUNDO Mariano del Mazo, periodista, escritor y gran conocedor de la historia del rock argentino.

«Lo que hizo la Guerra de Malvinas fue precipitar una serie de cosas que estaban fraguando previo a la guerra. La renovacin del rock argentino ya se estaba dando en 1980, 1981, con la new wave y el punk, que hasta entonces no eran muy conocidos».

Pero no dejaba de ser un fenmeno acotado que, para amplias franjas de la poblacin estaba incluso asociado a la sospecha. Sospecha de qu? Ninguna definida, pero el aura de sospecha en un pas abonado al temor era suficiente para alejarse de aquellos msicos. La decisin de prohibir la escucha de msica en ingls en las radios le dieron un impulso a las bandas argentinas que no se hubiera producido con tanta contundencia y velocidad de no mediar la tragedia de las Malvinas.

Las sospechas se diluyeron y las clases medias se volcaron masivamente con el fenmeno. La guerra de las Malvinas se cerr el 14 de junio, tras 74 das, con una clara derrota argentina, 649 muertos del pas sudamericano y 255 britnicos.

Abel Gilbert y Esteban Buch son dos periodistas argentinos que reunieron en un libro (Escuchar Malvinas, Gourmet Msica, 2022) los sonidos de la guerra. Sonidos temibles, desgarradores, alegres, contradictorios. El periodista Matas Roveta, en un artculo para la web La Agenda, resumi lo que Gilbert y Buch escucharon y volcaron en su libro.

Los autores «se refieren al comunicado de la dictadura con el que se anotici a la sociedad sobre el desembarco en Puerto Argentino, en la madrugada del 2 de abril de 1982. Enseguida, otras huellas sonoras entran en escena: la Marcha de Malvinas, que invade cual «mantra estatal» el espacio pblico, y la voz siniestra del dictador (Leopoldo Fortunato) Galtieri por cadena nacional anunciando el nefasto «si quieren venir que vengan'».

Aquellos eran los sonidos de los das previos y del fervor nacionalista en el continente. En las fras islas, cruzadas por los fuertes vientos del desolado sur del Ocano Atlntico, los sonidos eran otros: «Al no tener largavistas o visin nocturna, los soldados argentinos deban usar el odo para identificar tipos de disparos o proximidad de las explosiones para sobrevivir».

En Buenos Aires se viva otra guerra. Los combates llevaban ya dos semanas, y en las instalaciones del club Obras Sanitarias se preparaba el Festival de la Solidaridad Americana (luego rebautizado como «Solidaridad latinoamericana»). Ms de 70.000 personas vieron y escucharon a Charly Garca, Lusi Alberto Spinetta, Leon Gieco, Juan Carlos Baglietto, Ral Porchetto… La recaudacin iba destinada a un Fondo Patritico del que luego se descubriran malos manejos y dineros desviados.

Charly Garca cantNo bombardeen Buenos Aires. En Escuchar Malvinas se pone el foco en ese momento: «En plena guerra y a contramano de la efervescencia nacionalista, Charly compuso un tema de tono crtico que inclua como gesto desafiante la referencia a escuchar a The Clash».

Era un festival inevitablemente abonado a la contradiccin, seala el artculo de Roveta.

«Ms all de que en todo momento esos msicos tuvieron la voluntad de transmitir un mensaje pacifista arriba del escenario, el significado de ese evento sigue siendo polmico. ‘El llamado a la paz, que estaba en la raz del imaginario contracultural rockero (…), convivi aquella vez, no sin contradicciones, con la reivindicacin de la soberana argentina sobre las Islas Malvinas y la empata con los jvenes soldados que estaban en el frente»», explica.

Del Mazo insiste en que aquel rock que salt al primer plano durante la guerra estaba listo haca tiempo para dar ese paso de masividad, el que 40 aos despus permite que Soda Stereo suene en un bar del barrio madrileo de Lavapis. El ambiente lo permita: haba manifestaciones, los partidos polticos salan de un deshielo de varios aos y una revista como Humor criticaba con acidez indita a la dictadura.

«El rock argentino tuvo un origen de mucha calidad en los 70 y se desarroll en situaciones autoritarias, como la del 74, aunque formalmente fuera una democracia, y en la dictadura, Malvinas abri las compuertas del pasado. El rock argentino tuvo mucha influencia en Amrica Latina porque vena de muchos aos de rock hecho con cnones argentinos. El rock argentino no es rock hecho en Argentina, sino rock argentino. La crtica de los tangueros -«msica fornea cantada en castellano»- era un error, cuando en Mxico eran famosos los Teen Tops, ac, en Argentina, pasaban cosas mucho ms interesantes».

«Soda Stereo no era un grupo chispeante, burbujeante, que imitaba a Police o The Cure, era una banda que haba escuchado mucho rock argentino, adems de bandas internacionales».

En aquellos meses haba confusin. Era el ao previo al regreso de la democracia tras siete aos de dictadura, un regreso que se encarnara en Ral Alfonsn, el Adolfo Surez argentino (salvando matices muy importantes). Los militares, que crean que el Tratado Interamericano de Asistencia Recproca (TIAR) les dara el apoyo de los Estados Unidos, se encontraron con que la alianza entre Ronald Reagan en Washington y Margaret Thatcher en Londres era evidente, aunque se guardaran ciertas formas. Socios en la OTAN y socios histricos, qu esperaban?

As, se vio a aquellos militares que llegaron al poder con el combate al terrorismo de ultraziquierda como principal divisa, trabando relaciones con la Cuba de Fidel Castro o la Libia de Muammar El Gadafi. La solidaridad latinoamericana y del Tercer Mundo fue slida, palpable, y la declinante dictadura argentina no tuvo ms alternativa que abrazarse a ella. Eso influy tambin dentro de las fronteras del pas.

«Con la prohibicin de pasar msica en ingls se comenz a conocer un montn de msica que no se conoca en Argentina, como Tiburn, de Rubn Blades, que era bastante funcional a lo que la dictadura quera mostrar», recuerda Del Mazo.

«Y el final de la Guerra de Malvinas y la apertura que deriv en la democracia marc el reencuentro de la gente con los viejos artistas prohibidos, exiliados. Los regresos del uruguayo Alfredo Zitarrosa o del espaol Joan Manuel Serrat eran ceremonias, ms que musicales, catrticas».

«Fue la amalgama de viejas glorias con un montn de chicos y chicas nuevos. El rock comenz a ser tomado como un producto y ese producto se comenz a exportar. En un mal momento econmico de la Argentina, ya en democracia durante el gobierno de Alfonsn, recuerdo el titular de una revista: El rock, puede pagar la deuda externa?. Porque ingresaban dlares al pas a travs del rock. En ese circuito se fortalecieron bandas en Chile, Per, Ecuador, hasta llegar a Mxico y Los ngeles».

«Hay que destacar a Soda Stereo, un poco despus Los Cadillacs, y GIT, y Zas. Los Violadores un poco menos… Fueron las bandas que pegaron muy fuerte en el mercado latino, un mercado que luego se perdi y fue ocupado por el rock mexicano. Charly Garca sigui haciendo una msica excelente, pero nunca le interes la exportacin, qued como una figura de culto. Y recuerdo a Los Pericos, que fueron los primeros en grabar un disco en ingls siendo argentinos. Fueron muy criticados por ese detalle. Una banda como Sumo, menos, porque su cantante, Luca Prodan no era argentino».

Del Mazo tiene cierta aoranza de aquel momento catrtico. «El planteo que tiene que hacer un artista para crear en dictadura es muy distinto al que tiene que hacer para crear en democracia. Los creadores deban exprimir un poco ms el recurso de la alegora, de la metfora, y eso a veces redunda en grandes obras de arte. El despliegue de un enemigo claro a veces facilita algunas cosas…».

«Nunca ms volvi a ser tan fuerte la comunin entre los msicos y la gente desde el punto de vista poltico. Mercedes Sosa, Charly, Serrat cantando Para la libertad… Haba una reverberacin que no va a volver a ocurrir, porque estos tiempos han perdido esa claridad poltica. Hoy todo es mucho ms cnico y mucho ms confuso».

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